From the category archives:

Propietarios Mascotas

Foto gatito

 

Con frecuencia, la ‘acumulación’ de animales se asocia con la enfermedad mental

Expertos señalan que hasta 250,000 animales podrían sufrir abuso y negligencia no intencionados cada año en EE. UU.

Por Maryann Mott

Un pequeño ejército de trabajadores de protección animal pasaron casi diez horas sacando animales enfermos y moribundos de una propiedad rural de Carolina del Norte, en uno de los mayores casos de acumulación de animales de los Estados Unidos.

Más de 400 animales de 17 especies en total, que incluían desde patos y conejos a perros y gatos, habían estado viviendo en la miseria con una pareja de mediana edad que afirmaba que eran salvadores de animales. Pero los supuestos salvadores les daban poca o ninguna comida, agua o atención médica.

“Cada sección de la propiedad que era inspeccionada era simplemente peor y más horrible que la anterior”, recordó Shelley Swaim, inspectora de protección animal del estado, que estuvo en el lugar ese día hace tres años.

Se cree que cada año hay cientos, quizás miles, de casos de acumulación de animales por todo el país. Aunque los acumuladores tienden a ser mujeres, la compulsión de poseer grandes números de animales más allá de la capacidad de atenderlos adecuadamente abarca toda clasificación de edad, sexo, profesión y economía.

Algunos de estos acumuladores sufren de problemas significativos de salud mental, y el fenómeno es un problema tan grande para las personas como para las mascotas.

Animal Legal Defense Fund, una organización legal de derechos de animales con sede en California, cree que la acumulación es la principal crisis a la que se enfrentan los animales de compañía hoy en día, debido al gran número de animales afectados (se calcula que 250,000 al año), y el grado y duración de su sufrimiento.

Lo que separa la acumulación de animales de otros tipos de crueldad es que la negligencia crónica usualmente no es intencionada. La gran mayoría de acumuladores los ama a los animales e intenta cuidarlos, pero con frecuencia tiene un conocimiento muy limitado sobre la naturaleza y alcance de su problema, explicó la experta en acumulación Gail Steketee, profesora y decana de la Facultad de trabajo social de la Universidad de Boston.

“Es uno de los aspectos más perturbadores de su conducta”, señaló. “Pueden ver a un grupo de animales enfermos y escuálidos y declarar que los cuidan bien”.

Aunque esto podría ser una respuesta defensiva a amenazas de las autoridades para sacar a los animales, apuntó que parece tener raíces más profundas. “Una vez el número de animales ha superado su capacidad de proveer alimento, refugio y cuidados veterinarios adecuados, no pueden admitir la necesidad de ayuda”, apuntó Steketee.

Steketee y colegas entrevistaron hace poco a acumuladores de animales para un estudio, y encontraron que muchos provienen de ambientes infantiles caóticos y tuvieron problemas con las experiencias tempranas de vinculación con las figuras de los padres en sus vidas. También habían sufrido de más problemas de salud mental y relaciones disfuncionales en la adultez.

“Es una situación triste porque comenzaron con la mejor intención y no pudieron cumplirla”, lamentó Steketee. “Ameritan nuestra preocupación, no nuestra ira, a menos que estén entre los pocos que son activamente crueles con los animales”.

Algunos trabajadores sociales y veterinarios esperan que la quinta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales, que será publicado en mayo de 2013, incluya una entrada sobre la acumulación. El reconocimiento como un trastorno individual en este libro de referencia dará a la comunidad de salud mental una mejor comprensión del problema, y atraerá más tratamiento y recursos, según afirman estos defensores.

Con los millones de mascotas no deseadas en todo el país, acumular grandes números de perros, gatos y otras criaturas vivas no es difícil. Los expertos apuntan que algunos acumuladores desarrollan una reputación como alguien que acepta mascotas no deseadas, o los animales que tienen se reproducen cada año. Otros buscan activamente animales de refugios e individuos mediante anuncios clasificados impresos y en internet y sitios web de adopción.

Algunos acumuladores también crean sitios web para hacerse pasar por organizaciones confiables de rescate para obtener animales, advirtió Gary Patronek, veterinario y vicepresidente de bienestar animal de la Animal Rescue League de Boston.

“Hay casos de personas que hacen esfuerzos muy formales y a gran escala, y reclutan activamente para obtener cada vez más animales, cuando no pueden cuidar ni a los que tienen, una tendencia muy perturbadora”, añadió Patronek.

Para combatir el problema de la acumulación de animales, unas cuantas comunidades, entre ellas el Condado de Kern en California y el Condado de Lee en Florida, han establecido grupos de trabajo para reunir a las agencias necesarias, que incluyen a organizaciones de protección animal y de niños, las fuerzas del orden, los servicios sociales y los departamentos de salud pública.

Equipos capacitados de respuesta a desastres, administrados por al menos cuatro organizaciones nacionales de bienestar animal, con frecuencia se despachan a los casos de acumulación para ayudar en el rescate y rehabilitación de los animales.

Aún así, muchas comunidades tienen problemas para manejar estos casos tan complicados, apuntó Patronek.

“Si alguien sospecha que unos niños no están recibiendo atención adecuada, ciertamente no esperamos hasta que estén viviendo en la suciedad absoluta, pasando hambre, enfermos o muriendo antes de hacer algo”, señaló Patronek.

Pero eso es lo que sucede con los animales, apuntó, porque las leyes contra la crueldad están formadas para castigar a las personas por cometer crímenes. De forma que si un acumulador no está dispuesto a cooperar, dijo, las autoridades tienen que esperar hasta que ocurra un crimen, lo que significa que los animales hayan sido suficientemente abusados o descuidados, antes de entrar en acción.

“Ninguna de las leyes se escribió para realmente abordar este tipo de conducta problemática en que la gente acumula muchísimos más animales de los que tienen capacidad de cuidar”, lamentó.

{ Comments on this entry are closed }

 Fotografias de gatos

¿Amantes de los gatos son más inteligentes que a quienes les gustan los perros?

La investigación de la Universidad de Carroll también encontró diferencia en la personalidad de quienes prefieren a los felinos que a los caninos.

laprensa.pe

Los amantes de los perros y los apasionados de los gatos realmente tienen personalidades diferentes y hasta se distinguen por su nivel de inteligencia, según ha revelado un reciente estudio.

De acuerdo con los científicos de la Universidad de Carroll en Waukesha, Wisconsin (EE.UU.), que presentaron su estudio en la asociación anual para la reunión de la revista Psychological Science, las personas que dicen que les gustan los perros tienden ser más animadas, enérgicas y extrovertidas, mientras que los amantes de los gatos, por el contrario, son más introvertidos y más sensibles.

El estudio citado por Livescience está destinado a provocar rivalidades entre los dueños de mascotas, dado que una de sus tesis afirma que los amantes de los gatos tienden a mostrar puntos más altos de inteligencia que quienes tienen perros.

De acuerdo con uno de los autores del estudio, el profesor asociado de Psicología Denise Guastello, la diferencia entre las personalidades puede estar relacionada con los tipos de entornos de la gente que prefiere a los gatos y a la que simpatiza más con los perros.

Guastello explica que es más probable que una persona que tiene un perro sea más animada y abierta, porque pasa más tiempo afuera, hablando con otros dueños de perros y en cambio si se es más introvertido y sensible, tal vez se prefiere pasar más tiempo en casa leyendo un libro sin tener que salir con la mascota a la calle a dar un paseo.

Los investigadores también señalan que en la mayoría de los casos las personas seleccionan a los animales en función de su propia personalidad. Así, por ejemplo, los gatos se consideran animales independientes que se mantienen a sí mismos y al igual que ellos, sus dueños recelan de los demás, son inconformistas y no suelen seguir las reglas.

{ Comments on this entry are closed }

Gatito con pescado en la boca

El plato de comida de su mascota podría ser una fuente de salmonella

Un estudio rastrea el progreso de esta bacteria intestinal desde alimentos secos contaminados hasta el abdomen de los niños

Por Amanda Gardner
Reportero de Healthday

LUNES, 9 de agosto (HealthDay News/HolaDoctor) — Un estudio halla que la comida seca para mascotas podría ser una fuente poco conocida de infección bacteriana por salmonella entre humanos, y los niños pequeños parecen estar especialmente en riesgo.

Los autores del estudio señalan que dieron seguimiento al brote de salmonella de 2006-2008 que enfermó a 79 pacientes estadounidenses, la mitad de ellos con dos años o menos de edad, y al uso en los hogares de comida seca para gatos y perros.

“Es algo difícil porque las mascotas no son tan sintomáticas como los humanos y pueden liberar esta bacteria durante diez o doce semanas” en sus heces, dijo el Dr. Peter Richel, jefe de pediatría del Hospital Northern Westchester en Mt.. Kisco, Nueva York, que está familiarizado con los hallazgos. “Es un tanto desconcertante escuchar que algo en apariencia benigno como lo es la comida para mascotas pueda suponer algún riesgo”.

Este tema ha sido noticia en los últimos días debido a que varias comidas para gatos y perros de las marcas Lams y Eukanuba fueron retiradas del mercado la semana pasada debido a una contaminación potencial de salmonella. El fabricante, Procter & Gamble, asegura que aún no hay ningún caso de salmonella en humanos asociado con estos productos.

La proporción de personas que ha enfermado por consumir comida para mascotas contaminada en el brote que afectó a 21 estados cubierto por el nuevo estudio fue pequeña, pero el hecho de que esta enfermedad transmitida por alimentos afectara a niños pequeños de manera tan drástica es preocupante, señalaron los expertos.

La salmonella, una enfermedad transmitida por alimentos, puede ser grave en bebés y personas de edad avanzada.

En el informe que aparece en la edición de septiembre de Pediatrics, los investigadores dirigidos por la Dra. Casey Barton Behravesh de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. señalan que el contacto con mascotas y sus ambientes, por ejemplo el lugar donde comen y duermen, puede resultar en infecciones humanas.

Dar de comer a las mascotas en la cocina cuadruplica el riesgo de enfermedad, aunque “las razones están poco claras”, comentó el Dr. Timothy Pfanner, profesor asistente de medicina interna de la Facultad de medicina del Centro de Ciencias de la Salud de la Texas A&M y gastroenterólogo de Scott & White Healthcare en Temple, Texas.

“Parece que la bacteria se multiplica en el suelo de la cocina, o sospecho que la gente no limpia los utensilios de su perro”, dijo Pfanner, que no participó en el estudio.

Por otra parte, los investigadores encontraron que de hecho los niños que se llevaron la comida de mascotas a la boca no parecían tener un riesgo adicional.

La planta de Pensilvania donde se fabricó la comida para mascotas contaminada se cerró finalmente, apuntaron los investigadores. Sin embargo, agregaron que desde 2006, al menos 135 productos para mascotas, incluidos suplementos para mascotas y orejas de cerdo, han sido retirados del mercado como consecuencia de una contaminación por salmonella.

Este nuevo estudio “vuelve a subrayar la importancia de lavarse las manos cada vez que se entre en contacto con una mascota, lo que incluye acariciar la mascota, tocar su boca o bañarla, sobre todo para los niños, que tienen un sistema inmunológico muy débil en comparación con los adultos”, dijo el Dr. Philip Tierno, profesor clínico de microbiología y patología del Centro Médico Lagone de la Universidad de Nueva York en esa misma ciudad, y autor de The Secret Life of Germs (La vida secreta de los gérmenes).

“Lavarse las manos es lo más importante que cualquier persona puede hacer para proteger su salud y es algo que todo el mundo puede hacer si se le enseña”, señaló Tierno. “Usted puede hacerlo y no tener miedo”.

Otra medida de precaución es empacar y almacenar bien la comida para mascotas, y mantenerla fuera del alcance de los bebés y los niños pequeños, apuntó Richel.

“Ésta es una pequeña sección del total de casos de salmonella, pero es importante porque muchos de nuestros niños andan por el suelo todo el tiempo”, señaló Pfanner.

healthfinder.gov

.

{ Comments on this entry are closed }

imagen gatito

Uno de cada cinco españoles prefiere pasar San Valentín con su mascota

Madrid.- Uno de cada cinco españoles prefiere pasar San Valentín, el Día de los Enamorados, con su mascota en lugar de con su pareja, según un sondeo internacional en el que franceses y mexicanos aparecen como los más vulnerables a las flechas de Cupido.

Unas 24.000 personas de 23 países -el 75% del PIB mundial- han contestado a tan original pregunta para un estudio realizado por Ipsos Public Affairs y Reuters.

Del total de encuestados, una media del 21% a nivel mundial contestaron que día tan señalado, el 14 de febrero, prefieren pasarlo en compañía de su mascota. En el caso de los españoles ese porcentaje es del 19.

“Los resultados nacionales se asemejan a los globales”, destaca, en un comunicado, el director de Ipsos Public Affairs España, Jorge Díaz-Cardiel.

Sin embargo, el 79% de las personas que participaron en el estudio dijeron, sin titubeos, que ese día prefieren la compañía de su pareja o su cónyuge, que la de un animal.

El mismo estudio desvela que son los turcos los más enamorados de sus mascotas -el 49% de los encuestados así lo confesaron-, seguidos por indios (41%), japoneses (30%), chinos (29%) y estadounidenses (27%).

Por el contrario, sólo un 10% de los franceses encuestados confesaron que preferían pasar San Valentín en compañía de su perro, su gato u otros animales de compañía. En el caso de los mexicanos, fue el 11%, en el de los ciudadanos de los Países Bajos el 12% y el mismo porcentaje en el caso de los húngaros.

“Desafiando estereotipos, la opción de estar con la mascota o la pareja no depende del género sino de la edad; y, si bien hay diferencias entre países, los jóvenes son los menos enamorados”, destaca Jorge Díaz-Cardiel.

Es decir, concluye el estudio, que los menores de 35 años “son los menos apegados a su pareja”, ya que el 25% prefiere la compañía de su mascota a la de su amado/amada. Entre los que tienen 35 y 54 años, las personas de mediana edad, el porcentaje se sitúa en el 18 por ciento, y en el 14 por ciento entre los mayores de 55.

 

Salud: Articulos medicos y Publicaciones sobre Parkinson

{ Comments on this entry are closed }

Imagenes de gatitos Gatito bebe

Cómo habituar a su mascota para que acepte la llegada del bebé

Por Val Willingham

CNN — Cuando Lydia Newscomb compró a Reggie, su rottweiler, sabía que en algún momento querría tener un bebé. “Pensé que él protegería a la familia,” dice.

Pero cuando nació su primera hija, Tyrene, dos años después, Reggie no estaba muy contento. “Quería mordisquearla, gruñía cuando la cargaba, así que tuvimos que regalárselo a un amigo”.

De acuerdo con la Asociación Médica Veterinaria Estadounidense, alrededor de 800,000 personas son tratadas por mordidas de perro cada año, niños en su mayoría. Y muchos de esos incidentes ocurren en el hogar.

La Sociedad Humanitaria de Estados Unidos dice que miles de mascotas terminan cada año en un albergue debido a que sus padres se encuentran frente a un dilema: deshacerse de un animal enojado y celoso o del nuevo bebé. La decisión es obvia.

Pero ambas organizaciones aseguran que existen algunos pasos que pueden ayudar a que la mascota de la familia se aclimate a un nuevo integrante.

Stephanie Shain, vocera de Humane Society, sabe cómo lograr que niños y mascotas convivan. Junto a su marido y sus hijas de 15 y 5 años, comparte su casa con dos perros y cinco gatos. Dice que siempre ha tenido mascotas y, debido a que éstas se consideran parte de la familia, sabe que necesitan algunas reglas básicas.

“A los animales no les gustan los cambios repentinos. A la mayoría les gusta la rutina, así que usted puede cambiar la rutina de forma gradual, antes de que llegue el bebé. Éste es un paso positivo”, dice Shain.

Esto implica mostrar la habitación del bebé a las mascotas. Y si usted no quiere mascotas en el cuarto, cierre la puerta. Permítales verlo y después asegure que el lugar está fuera de sus límites.

“Una de las mejores formas que he visto de manejar esto fue de un amigo, quien instaló una rejilla como puerta para la habitación del bebé”, recuerda Shain. “La mascota podía ver hacia dentro, porque la mayoría de los animales son curiosos, pero no podía entrar al cuarto”.

Mientras estaba embarazada, comencé a darles a otros miembros de la familia responsabilidades para cuidar a la mascota. Algunas especies, especialmente los perros, son animales de manada. Siguen y se unen a la persona que los cuida más, por lo que si una mujer embarazada es la principal responsable de alimentar y pasear a la mascota, es momento de cambiar la rutina.

“Si la mamá saca a pasear al perro, alguien más debe hacerlo”, sugiere Shain. “Si ella juega con el gato todos los días, asegúrese de que otro lo haga”.

También haga que sus mascotas se acostumbren a los nuevos sonidos. Si le compró un columpio al bebé, muévalo. Si va a mecer a su bebé en una nueva silla, úsela antes de que nazca el bebé.

Si no quiere que su mascota comparta su regazo con el bebé, entrénela para que se mantenga alejada antes de que el niño nazca. “Es lo mejor que puede hacer antes de que el bebé llegue a casa. Si usted dice ‘no, no’ a la mascota frente al bebé, ésta relaciona los refuerzos negativos con el bebé,” explica Shain.

Si está embarazada y comparte el hogar con un gato, los médicos recomiendan cautela. El doctor John Buek, obstetra y ginecólogo del Washington Hospital Center, advierte a sus pacientes sobre una enfermedad llamada toxoplasmosis, causada por un parásito de las heces de gato que, aunque es rara, puede ser muy peligrosa para el feto.

“Puede causar serios defectos de nacimiento en un niño”, dice Buek. “Recomiendo que otra persona cambie la caja de arena cuando una mujer está embarazada”.

Una vez que nazca el bebé, pero antes de que salga del hospital, los expertos recomiendan llevar una manta o una prenda de ropa con el olor del bebé a su mascota. Permita que el animal lo huela, se eche en ésta y juegue.

Una vez que el pequeño llega a casa, salude a su mascota con una cálida –pero minimizada– bienvenida. Y refuerce la buena conducta en torno del bebé con un obsequio. “Usted quiere que la mascota vea al bebé como una experiencia positiva”, indica Shain.

Enseñe a su hijo a respetar. No deje que el bebé lo jale de la cola o lo ajetree. Tanto la Veterinary Medical Association como la Humane Society dicen que nunca deje a solas a un niño pequeño y un animal juntos.

“Cualquier animal con un niño pequeño necesita supervisión”, advierte Shain.

Hoy, la hija de Lidia Newscomb tiene casi 3 años. De vez en cuando, ella y Tyrene visitan a Reggie, pero Newscomb trata de mantenerlos separados porque el perro aún mordisquea a su hija cuando la ve.

“Extraño a Reggie, pero no iba a funcionar. Tal vez, por ahora, le compraré [a Tyrene] un pequeño pez dorado.”

http://www.cnnmexico.com/

Chistes Graficos

.

{ Comments on this entry are closed }

Imagenes de Gatitos

Las mejores mascotas para  niños pequeños, sus pros y contras

Los mejores perros para los niños pequeños son de tamaño mediano o grande

  • Los perros son los que más satisfacciones y aprendizajes les procuran, pero también son los que acarrean más trabajo y responsabilidades.
  • Los gatos, para los más suaves y formalitos.
  • Hay todo un universo de hamsters, jerbos, pequeños pájaros, peces…

J.GONZÁLEZ. 22.02.2010 – 10.21 h

Está ampliamente aceptado que convivir con un animal puede resultar altamente beneficioso para un niño pequeño en muchos sentidos: hacerse responsable de parte de los cuidados de la mascota, tener un vínculo especial de amistad con otra especie mejora la empatía e incluso verle morir es positivo, ya que ayuda a que asuma de modo más fácil y natural el ciclo de la vida.

Además, son muchos los niños que desde bien pequeños desean un animal y se lo piden a sus padres con insistencia. Algo tan deseado puede resultar muy motivador.

Lo importante en estos casos es tener claro qué animal vamos a aceptar en nuestro hogar. No ceder a caprichos repentinos e informarse sobre los cuidados que necesita y saber si se los podremos dar es imprescindible, ya que todos los ejemplos y aprendizajes positivos que podría obtener el niño pueden convertirse en lo contrario si el pequeño comprueba que el animal languidece y muere sin los cuidados adecuados o es abandonado.

El perro, el mejor amigo del niño, pero mejor si es grande

Casi todos los niños, si pudieran elegir un animal de compañía, optarían por un perro. Y efectivamente es el compañero de juegos por excelencia. Son animales extraordinariamente sociales, buscan continuamente la compañía humana, es posible enseñarles muchos trucos, compartir con ellos largos paseos, lanzarles la pelota, cepillarlos…

Pero también son las mascotas más exigentes: requieren dos o tres paseos diarios, es necesario educarlos, hay que tener un lugar para ellos durante las vacaciones, viven muchos años… Todas esas son responsabilidades que un niño pequeño no puede asumir.

Sólo si los padres lo tienen muy claro es una opción recomendable.

En caso de optar por un perro lo ideal es que no sea de raza pequeña. Los perros muy pequeños son también más frágiles. Un niño pequeño puede hacerles mucho daño sin pretenderlo. Los perros pequeños además se saben vulnerables y es frecuente que huyan de las atenciones de los niños. Es preferible una raza (o un mestizo) de mayor tamaño. Como poco se recomienda que sea del tamaño de un cocker.

Por supuesto, hay razas especialmente cariñosas, juguetonas y pacientes con los niños: bobtails, boxers, labradores y golden retrievers… Todos son perros grandes, no es una coincidencia.

Es menos importante, pero también recomensable, elegir una hembra. Las perras son más dóciles y pacientes.

Los gatos, para los más formales

Los gatos son mucho menos exigentes que los perros. No requieren paseos y pueden quedarse solos en casa si sus dueños salen de vacaciones. Por eso muchas veces se adopta o se adquiere un gato como sustituto menos trabajoso de un perro. No es una buena idea. Es un animal completamente diferente y no siempre es el compañero más adecuado para un niño pequeño (entendiendo como niño pequeño de dos a siete u ocho años).

Un gato puede ser muy cariñoso y buscar constantemente la compañía de su dueño. Pero son animales con los que hay que tener un trato suave y respetuoso. Se les puede acariciar, se puede jugar con ellos, pero respetando siempre sus apetencias. Cuando un gato no desea jugar o no desea ser acariciado hay que dejarle dormir en paz. Y no toleran un trato rudo.

Si un niño pequeño lo sujeta de modo que le molesta el gato puede arañarle al intentar zafarse. No sería una agresión, simplemente una consecuencia de tener un montón de uñas afiladas, pero hay que tenerlo en cuenta.

Únicamente son aconsejables para los niños más formales y suaves, capaces de comprender cómo tratar a un gato.

Pequeños mamíferos

Existe todo un universo de pequeños mamíferos que pueden ser unos animales de compañía estupendos. Los más comunes son los jerbos, conejos, cobayas y hamsters.

Los hamsters son los más extendidos. Hay multitud de variedades.  Son fáciles de mantener y de manipular, aunque hay que tratarlos con gentileza. Habría que abstenerse de comprar una pareja, si son del mismo sexo no son raras las peleas y si son macho y hembra, aunque ver de primera mano la procreación animal pueda ser muy instructivo, podemos vernos inundados de crías.

El único inconveniente de los jerbos es que tienen cola, por lo que a muchos les recuerdan a las ratas o ratones y les repugnan. Pero estos pequeños roedores son más inteligentes, dóciles, curiosos y amistosos que los  hamsters y por tanto más recomendables para los niños pequeños. Al contrario que los hamster, es recomendable tener al menos un par de ellos.

La cobayas  y los conejos comparten muchas similitudes. De hecho son buenos compañeros y no es raro verlos juntos en las tiendas de animales. Su mayor inconveniente es su tamaño, que hace que sus jaulas sean más aparatosas y haya que limpiarles con mayor frecuencia. En cambio tienen como ventaja una mayor esperanza de vida que hamsters y jerbos y su mayor tamaño hace que su manipulación sean más placentera. Se les puede abrazar y acariciar mejor.

En las tiendas es fácil ver también otros pequeños mamíferos como hurones y chinchillas. Pero esos animales necesitan dueños algo más experimentados.

Réptiles, peces y pájaros, se ven pero no se tocan (o se tocan poco)

Reptiles (iguanas o tortugas), peces y a veces pájaros  son lo únicos compañeros posibles para niños con alergia.

Son animales con los que es complicado tener mucho contacto físico y prácticamente imposible compartir juegos. Pero para muchos niños son fascinantes. Una fascinación que los padres pueden aprovechar animándoles a leer e investigar sobre sus costumbres y  sobre cómo cuidarlos mejor.

Lo más importante en este caso es implicar mucho al niño en su elección y cuidados y mantenerlos en óptimas condiciones.

20minutos.es

Salud del Adulto Mayor

{ Comments on this entry are closed }

imágen gatito

¡Aviso para quien visite mi casa!

Ø Recuerde que los cachorros y gatos viven aquí. Usted no.

Ø Si usted no quiere pelos en su ropa, manténgase lejos de los muebles.

Ø Si, ellos tienen algunos hábitos desagradables. Yo también, así como usted también los tiene.

Ø Me gustan más ellos que la mayoría de las personas.

Ø Para ustedes, ellos son animales. Para mí son hijos adoptivos que son pequeños, andan en 4 y no hablan tan claramente. Yo no tengo ningún problema con ninguno de estos puntos. ¿Y usted?

{ Comments on this entry are closed }


Estadisticas